"Florencia es toda una flor"


31 de mayo de 1926


Mis muy queridos tíos:

Hoy mi alma no se ha olvidado de pensar más en profundidad sobre sus asuntos: espero que el día de «hoy» haya sido, si bien afanoso, al menos igual de positivo que los demás. Esta mañana he recibido los papeles de la universidad. He visto que han puesto más firmas de las necesarias, ¡pero mejor pasarse que quedarse cortos!

En cuanto a lo de ir a Bolonia, he decidido aplazarlo hasta que haya terminado de escribir mi tesis. En este momento la estoy redactando y ya voy por 40 páginas, pero cuento con llegar a 140 mañana. 

He hojeado los papeles, pero no he encontrado nada: sólo he reconocido la letra del abuelo y he visto que se ha ocupado de todo. Gracias de corazón en mi nombre. Me hubiera conformado con unas pocas palabras o alguna pista que me tranquilizara, al menos, sobre cómo orientarme durante estos últimos días de mayo. Por ahora trabajo con bastante asiduidad, me gustaría acabar mi trabajo antes de la semana que viene para empezar a prepararme los exámenes orales.

El rector no ha escrito todavía, pero ciertamente le habrán conmocionado las argumentaciones de Betti. 

¿Qué les voy a decir de Florencia? Es una ciudad preciosa: toda una flor, una flor soberbia. Su aspecto es el de una ciudad hecha arte, el de un castillo con mil almenas de líneas rápidas, suavísimas y magníficas. Es realmente la patria de Dante.

Besos de todo corazón a todos. Especialmente a Alfonsino y Adeluzza. 

Giorgio