El Concilio Ecuménico Vaticano II

 

 

Anunciado por el papa Juan XXIII en 1959 (pocos meses después de su elección en 1958) el Concilio Ecuménico Vaticano II se inauguró el 11 de octubre de 1962 en San Pedro, con una procesión de antorchas vespertina y un memorable discurso de Juan XXIII lleno de fe y de cariño (en el que les mandaba una caricia a todos los niños).

Entretanto había sido publicada la encíclica Mater et Magistra, mientras que la Pacem in terris se publicaría tras la clausura de la primera sesión y pocas semanas antes de la muerte de Juan XXIII (1963).

La segunda sesión la inauguró Pablo VI en 1963. Sobre el inicio de esta segunda sesión La Pira haría una estructurada reflexión.

La tercera sesión tuvo lugar en 1963 y el concilio se clausuró solemnemente en 1964.

Los documentos producidos durante el concilio fueron:

 

Tres Constituciones

Sacrosanctum Concilium (sobre la sagrada liturgia)

Lumen Gentium (sobre la Iglesia)

Dei Verbum (sobre la revelación)

Gaudium et Spes (sobre la Iglesia y el mundo contemporáneo)

 

Tres Declaraciones

Gravissimum Educationis (sobre la educación cristiana)

Nostra Aetate (sobre las relaciones con los no cristianos)

Dignitatis Humanae (sobre la libertad religiosa)

 

Nueve Decretos

Inter Mirifica, Orientalium Ecclesiarum, Unitatis Redintegratio, Christus Dominus, Perfectae Caritatis, Optatam Totius, Apostolicam Actuositatem, Ad Gentes, Presbiterorum Ordinis.