Cuando hable en ti también el lenguaje sabio de los niños,

 

Image

 

En esta carta, sin fecha pero que se puede datar en la segunda mitad de 1922, La Pira expresa su admiración por la capacidad de su amigo de interpretar los sentimientos de las personas humildes y por su don de alcanzar la eternidad a través de la poesía. 


[…] antes había vagado ante las palabras huecas de tus mendigos, de los que son como las golondrinas y tienen a veces una calma seráfica. Ahora me ha venido a la cabeza que la plebe, la gran plebe, la pobre gente, los nobles en el reino de los cielos, tiene un lenguaje seráfico y es geométrica, perfecta como el vuelo de las golondrinas, como la limosna que se ofrece cual hermano, de mendicante a mendicante. 

[…] ¡¡Esa plebe que duerme por las calles y que se esconde en el corazón no conoce la libertad de los burgueses, la civilización del mundo, el derecho a participar en la vida política!! Es ingenua como los niños y se modela igual que el muchacho de tu poesía, en el que yo siempre pienso como ejemplo de Eternidad. 

Modélate tú también y hazte de la plebe, y cuando hable en ti también el lenguaje sabio de los niños, habrás alcanzado el don sublime de saber hablar al corazón del hombre.